Si después de leer te sientes inspirado para escribir, sigue estos consejos prácticos de Sigue Escribiendo y canales especializados en YouTube :
—Es un lugar muy peligroso para una estudiante, Elena —dijo una voz grave y conocida.
Lucas tomaba el último autobús de la medianoche para regresar a casa después de su trabajo de medio tiempo. Casi siempre viajaba solo con el chofer, pero esa noche de lluvia, una chica subió en la parada del cementerio. Vestía un abrigo amarillo brillante y goteaba agua, a pesar de que la lluvia acababa de empezar.
Un trozo de papel cayó desde la rendija superior del casillero. Esta vez no era una nota, sino un mapa del sótano del instituto, con una "X" marcada bajo la caldera. historias de misterio cortas para adolescentes
Corrió hacia la salida sin mirar atrás. Al día siguiente, armado de valor y acompañado por la luz del día, regresó al pasillo. El casillero 42 estaba abierto de par en par. El candado yacía en el suelo, cortado limpiamente. Dentro no había nadie, solo un espejo viejo en el fondo. Al mirarse en él, Martín notó algo extraño: su reflejo parpadeó un segundo después que él. 2. La Aplicación que Sabía Demasiado
Valeria intentó levantarse, pero su cuerpo no respondía; sufría de una parálisis del sueño. El reflejo comenzó a moverse por su cuenta. Levantó una mano, tocó el cristal desde el interior y comenzó a presionar hacia afuera, como si la superficie fuera de agua.
En ese instante, el agua negra se desplomó. La fuente volvió a estar seca. El silencio fue absoluto. Si después de leer te sientes inspirado para
La oscuridad y el silencio potencian el impacto de los relatos de terror y suspenso.
—¿No vas a borrarme la memoria?
Al dar las 9:00, ve a Don Ricardo entrar, no con un candelabro, sino con un espejo de mano antiguo. Lo coloca frente a un estante vacío y comienza a recitar versos en latín. Para su horror, Sofía ve cómo sombras con forma humana emergen de las paredes y comienzan a "leer" libros que no existen, susurrando en lenguas muertas. Al día siguiente, Sofía revisa el registro de préstamos: el último libro que alguien tomó prestado de esa sección fue en 1987, por un estudiante llamado Tomás, quien desapareció sin dejar rastro. Vestía un abrigo amarillo brillante y goteaba agua,
El instituto, la biblioteca, el centro comercial, el parque, la casa de un amigo cuando los padres no están. Lugares cotidianos que de repente se vuelven extraños. El misterio gana si ocurre donde el lector pasa su día a día.
Valeria y sus amigos robaron la llave una noche. Dentro del sobre había una foto vieja, de una clase de 1987. En el centro, un chico idéntico a su compañero Leo.
De repente, la foto cambió. El chico ya no estaba. En su lugar, una sombra alargada ocupaba su sitio.